domingo, 5 de diciembre de 2010

RECUERDOS DE NAVIDAD, por Inmaculada Catena

Os invito a compartir conmigo estas meditaciones sobre la Navidad. En ellas recuerdo las Navidades de mi vida:


RECUERDOS DE NAVIDAD


Recuerdo que, como tantas familias, hacíamos en el comedor el Nacimiento, guiados por mamá, y que a partir de Nochebuena, sentados en la mesa camilla, el brasero bien calentito, en el centro, todos, papá, mamá y los ocho hermanos, cada cual con su instrumento, panderetas, zambombas, castañuelas, etc, cantábamos villancicos, y comíamos los turrones y mantecados  (antes de este día no nos dejaban probarlos), se colocaba el misterio (San José, el Niño y la Virgen) encima de la radio y ya todo completo, cantábamos, reíamos y éramos todos muy felices.


Las fiestas navideñas son muy entrañables y hogareñas, se recuerdan siempre con cariño y añoranza.


He pasado Navidades en muy diversas regiones y países (incluido en altamar), en Andalucía, Canarias, Cataluña, y también en Venezuela, Colombia y Brasil, pero en todas con un denominador común: fiestas en familia, comidas especiales, pero siempre villancicos cantados por todos en unión y fraternidad.


He dicho en altamar y es así, fue en el trasatlántico que nos llevó, en esa época, a Venezuela. La Madre Soledad Cros nos cargó con turrones, neulas, etc, con nosotros viajaban tambien otras tres religiosas de otra congregación, un fraile y un seminarista. Nos reunimos todos en la capilla en Nochebuena, para hacer una hora santa que al final quedó reducida a unos minutos, pues el religioso compañero de travesía que la había preparado, y con el que habíamos ensayado los villancicos, no acudió ya que se puso enfermo, pues según él "había tomado un supositorio" y "le sentó mal", tuvo que presidir el capellán del barco que nos invitó, en aquel momento a a compañar a la Virgen y San José a recibir al Niño. Fueron unos instantes muy vividos y emotivos. Cuando terminó subimos todos a cubierta, cada cual con lo que llevábamos y disfrutamos también bastante cantando y riendo, se nos unieron algunos pasajeros. Las viajeras éramos M. Encarna Saiz, M. Fátima Marco y yo.


Una Nochebuena muy especial pero de la que tengo recuerdos muy agradables e inolvidables.

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